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domingo, 9 de octubre de 2016

QUÉ ES EL VACÍO?

El "Vacío" es una propiedad de la infinita materia. 
Es una información situada y técnica; habría que hacer una objetiva interpretación por cuanto el Idealismo, tergiversa y utiliza a su manera esta categoría para afirmar que un ser sobrenatural creó la materia a partir del "vacío". En realidad, el Vacío es una categoría de la Mecánica Cuántica para referirse al campo donde existen débiles interacciones entre las partículas.

¿QUÉ ES EL VACÍO?

Es algo muy común que se mal interprete el concepto de vacío en la física moderna. En buena medida los propios físicos son responsables de algunos de estos malentendidos. Quisiera ofrecer unos comentarios al respecto.
En primer lugar es importante entender que en física moderna no existe el vacío como se entendía en física Newtoniana: ausencia de TODO. Según el modelo estándar de las partículas, el universo es un plenum (como afirmaba Leibniz). Todo el universo está ocupado por los campos que corresponden a las llamadas "partículas elementales". Hay 12 de estas partículas con sus 12 correspondientes antipartículas (6+6 leptones y 6+6 quarks). Los quarks, en realidad admiten 3 sabores, por lo que son en total 18+18. Además hay 5 campos bosónicos: uno por cada interacción más el campo de Higgs. Todos esos campos tienen diferentes niveles de excitación, que son discretos. Las excitaciones son lo que llamamos "partículas". Así, si hacemos trabajo sobre el campo electrónico, podemos excitarlo produciendo electrones y positrones (la antipartícula del electrón). El nivel fundamental, donde no hay excitaciones, se llama "vacío". Mejor sería llamarlo estado fundamental o no excitado. Que no esté excitado el campo no quiere decir que no obedezca las leyes de la mecánica cuántica: de allí que el estado de vacío sufra fluctuaciones, y que sea posible excitarlo. Los campos bosónicos o de "interacción", cuando se cuantifican, dan lugar a fotones, partículas W+, W-, Z0, y gluones, todas partículas que se intercambian (de acuerdo a leyes precisas) en las interacciones entre leptones y hadrones.
De todo esto se infiere que "vacío" y "nada" no son sinónimos en la física moderna. El uso de la expresión "generación de partículas (o lo que sea, incluido el universo) de la nada" es incorrecto. Se debería decir "generación de partículas a partir del estado fundamental del campo X".
Crédito: Gustavo Esteban Romero, Profesor Titular de Astrofísica Relativista, UNLP.

Fuente:

lunes, 1 de agosto de 2016

Hawking: 'El cielo es un cuento de hadas para los que tienen miedo a la muerte'

El prestigioso científico británico Stephen Hawking, autor de 'Una breve historia del tiempo', cree que la idea del paraíso y de la vida después de la muerte es un "cuento de hadas" de gente que le tiene miedo a la muerte.
Así lo ha afirmado el científico más destacado del Reino Unido en una entrevista publicada este lunes en el periódico británico 'The Guardian', en la que vuelve a poner énfasis en su rechazo a las creencias religiosas y considera que no hay nada después del momento en que el cerebro deja de funcionar.
Hawking resalta que su enfermedad -la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA)- le ha llevado a disfrutar más de la vida a pesar de las dificultades que ello implica, ya que el mal que padece es neuro-degenerativo progresivo y le impide moverse y hablar.
"He vivido con la perspectiva de una muerte prematura durante los últimos 49 años. No tengo miedo de morir, pero no tengo prisa por morirme. Hay muchas cosas que quiero hacer antes", dijo el científico.
"Yo considero al cerebro como una computadora que dejará de funcionar cuando fallen sus componentes. No existe el cielo o vida después de la muerte para las computadoras que dejan de funcionar. Se trata de un cuento de hadas para la gente que le tiene miedo a la oscuridad", señaló el ex catedrático de Matemáticas Aplicadas y Física Teórica de la Universidad de Cambridge.

Disfrutar de la vida

En su entrevista, Hawking, de 69 años, resalta la importancia de disfrutar de la vida y hacer cosas buenas y se refiere también a las pequeñas fluctuaciones cuánticas, que en el comienzo del universo fueron las "semillas" que dieron paso a la formación de las galaxias, las estrellas y la vida humana.
"La ciencia predice que distintos tipos de universo serán creados de la nada y de manera espontánea", agregó.
El científico, que habla con la ayuda de un sintetizador de voz, sugiere que sería posible descifrar nuestros orígenes con instrumentos modernos, que podrían ayudar a detectar antiguas huellas en la luz espacial dejada en los primeros momentos de la formación del universo.
Hawking, a quien en 1989 le fue concedido el premio Príncipe de Asturias de la Concordia, ha trabajado durante toda su vida para desentrañar las leyes que gobiernan el universo.
Junto a su colega Roger Penrose mostró que la Teoría de la Relatividad de Albert Einstein implica que el espacio y el tiempo han de tener un principio, que denomina 'big bang', y un final dentro de los agujeros negros.
En su último libro'El Gran diseño', el astrofísico sostiene que Dios no es necesario para explicar el origen del Universo.

miércoles, 15 de mayo de 2013

¿El verdadero fin de los dinosaurios?

 Viernes, 22 de marzo de 2013

Impacto de cometa en la tierra
La roca que chocó con la tierra hace 65 millones de años y que se cree tuvo estrecha relación con el final de los dinosaurios habría sido un cometa, no un asteroide.
Muchos científicos creían que el cráter Chicxulub, de 180 kilómetros de ancho en México, fue producido por un gran –y lento– asteroide en movimiento. Hasta ahora.
Los resultados de un estudio, dado a conocer en la 44ª Conferencia de Ciencia Lunar y Planetaria, sugieren que no fue un asteroide, sino un un cuerpo menor y más rápido el que golpeó la Tierra y terminó con el 70% de las especies que la habitaban.
"El principal objetivo de nuestro proyecto es lograr caracterizar lo que impactó la península de Yucatán (en México) y produjo el cráter", le dijo a la BBC Jason Moore, del equipo investigador del Dartmouth College en New Hampshire.
La roca espacial dio lugar a una capa global de sedimentos enriquecidos con iridio, en concentraciones mucho más altas que en su estado natural: tuvo que haber venido del espacio exterior.

Química extraterrestre

En la primera parte de su trabajo, el equipo sugiere que los valores generalmente citados de iridio son incorrectos. Usando una comparación con otro elemento extraterrestre depositado en el impacto –el osmio– fueron capaces de deducir que la colisión dejó menos escombros que lo que se creía previamente.
El valor del iridio recalculado sugiere que el cuerpo que golpeó la Tierra era más pequeño de lo que se pensaba. En la segunda parte del trabajo los investigadores tomaron el nuevo número y trataron de hacerlo calzar con las propiedades físicas conocidas del impacto en Chicxulub.

LA EXTINCIÓN DE LOS DINOSAURIOS

La extinción ocurrida en la Tierra hace 65 millones de años es ampliamente asociada con el impacto espacial en Chicxulub.
El choque mató alrededor del 70% de la totalidad de especies en la Tierra en un corto periodo, siendo los dinosaurios el emblema del evento.
La enorme colisión habría desencadenado incendios, terremotos y enormes tsunamis. El polvo y el gas lanzado a la atmósfera habría hecho caer la temperatura global por varios años.
Para causar un cráter de 180 kilómetros de ancho, el cuerpo de menor tamaño tiene que haber viajado relativamente más rápido. El equipo encontró que un cometa no periódico calzaba mucho mejor con la historia que cualquier otro candidato espacial.
Los cometas no periódicos son bolas de polvo, roca y hielo que se mueven en trayectorias altamente excéntricas alrededor del Sol. Estos toman cientos, miles o incluso millones de años en completar una órbita.
"Se necesitaría un asteroide de unos cinco kilómetros de diámetro para lograr esa cantidad de iridio y osmio. Pero un asteroide de ese tamaño no hace un cráter de 200 kilómetros", asegura Moore.
"Entonces, nuestro planteamiento es: ¿Cómo logramos algo que tenga la energía suficiente para generar ese tamaño de cráter, pero con mucho menor material rocoso? Así llegamos a un cometa".
Mukul Sharma, coautor del estudio, le dijo a la BBC: "Se necesitaría contraevidencia desconocida para hablar de un asteroide moviéndose muy rápidamente, aunque es posible. Sin embargo, entre los cometas y asteroides que hemos observado en el cielo, los cometas son los que se mueven más rápidamente".

Perdido en el espacio

Pero otros investigadores fueron más cautos respecto de los resultados.
El científico Gareth Collins, quien investiga los cráteres de impacto en el Imperial College en Londres describe el estudio del equipo de Virginia como un "buen trabajo" y "sugerente".
Imagen 3D cráter Chicxulub
Mapa de la gravedad del cráter de Chicxulub.
Sin embargo, "no creo que sea posible determinar de forma certera el tamaño del cuerpo impactante a través de la geoquímica", asegura.
"La geoquímica te dice –casi con precisión– sólo la masa de material meteórico que es distribuida globalmente, no la masa total del cuerpo impactante. Para estimular esta última, uno necesita saber qué fracción del cuerpo impactante fue distribuida globalmente, en oposición a ser lanzado al espacio o aterrizar cerca del cráter".
El científico de Imperial College añadió: "Los autores sugieren que el 75% de la masa del cuerpo impactante fue distribuida globalmente, por lo que lo que impactó finalmente fue un cuerpo mucho menor, pero la realidad es que esta fracción pudo ser menor que 20%".
Esto podría mantener la puerta abierta a la posibilidad de un asteroide de mayor tamaño, moviéndose lentamente.
Los autores aceptan este punto, pero citan recientes estudios que muestran que la pérdida de masa sugerida en el impacto de Chicxulub fue de entre 11% y 25%.

Más cerca de lo que imaginamos

En los últimos años, varios objetos espaciales han tomado a los astrónomos por sorpresa, sirviendo como recordatorio de que nuestro vecindario cósmico es un lugar con bastante movimiento.
El 15 de febrero pasado el 2012 DA14, un asteroide del tamaño de una piscina olímpica rozó la Tierra, a una distancia de sólo 27.700 kilómetros. La masa sólo fue descubierta el año anterior.
Y el mismo día, una roca espacial de 17 metros explotó sobre los Montes Urales en Rusia, con una energía de alrededor de 440 kilotones de TNT.
Alrededor de 1.000 personas resultaron heridas ya que la ola del impacto quebró ventanas y azotó edificios.
Alrededor del 95% de los objetos cercanos a la Tierra de más de 1km ya han sido descubiertos. Sin embargo, sólo un 10% de los entre 13.000 y 20.000 asteroides de más de 140m han sido registrados.
Probablemente hay muchos más cometas cercanos a la Tierra que asteroides, pero la NASA asegura que estos pasan gran parte de su vida a distancias lejanas del Sol o la Tierra, por lo que contribuyen sólo en un 10% al conteo de objetos que han chocado con la Tierra.

Stephen Hawking: «El Universo no necesitó ayuda de Dios para existir»

El físico británico dice que la teoría de la Creación «no se sostiene», explica su visión sobre el origen del Cosmos y anima a la humanidad a salir de la Tierra para poder sobrevivir

Stephen Hawking: «El Universo no necesitó ayuda de Dios para existir»
Reuters
Durante una reciente (y multitudinaria) conferencia en el Instituto de Tecnología de California (Caltech) en Pasadena, el físico británico Stephen Hawking ha vuelto a rechazar la necesidad de un “Creador” para explicar la existencia del Universo. En palabras del investigador, “el Universo no ha necesitado ninguna ayuda divina para estallar y comenzar su existencia”. En otro momento de su charla, Hawking afirmó que la teoría de la Creación “no se sostiene”, tal y como demuestran los datos obtenidos desde hace décadas por los astrónomos utilizando los más potentes telescopios espaciales.
Ante un auditorio abarrotado (la cola para entrar al recinto era de más de 400 metros), Hawking dio comienzo a su intervención refiriéndose al mito africano de la Creación para pasar rápidamente a formularse preguntas fundamentales como “¿por qué estamos aquí?”. El autor de “El origen del Universo” afirmó que “hay muchas personas que aún siguen buscando una solución divina para contrarrestar las teorías de los físicos” y añadió, a modo de broma, “¿Qué se supone que estaba haciendo Dios antes de su creación divina? ¿Quizá preparando el Infierno para las personas que se formularan esta clase de preguntas?”.
Tras referirse a la historia del debate teológico sobre el origen del Universo, Hawking repasó brevemente las principales explicaciones cosmológicas, incluyendo la teoría del estado estacionario de Fred Hoyle y Thomas Gold, una idea que considera la hipótesis de que no haya principio ni final y que las galaxias continúan formándose a partir de la creación espontánea de materia. Hawking aseguró que esta teoría, al igual que muchas otras, no se sostienen, tal y como demuestran observaciones recientes llevadas a cabo con telescopios y otros instrumentos científicos.
Tras un breve repaso a la física relativista y a la cosmología, Hawking rechazó también la idea de un Universo que se expande y se contrae periódicamente, en una sucesión interminable de “Big Bangs” y Big Crunchs”. Ya en la década de los 80, dijo, probó junto a Roger Penrose que el Universo no podría “rebotar” después de una contracción, tal y como sostiene dicha teoría.

El principio, solo una vez

Por lo tanto, el tiempo (y el Universo) comenzó en un momento de “singularidad”, y es más que probable que algo así sólo sucediera una vez. “La edad del Universo -dijo Hawking- que ahora se cifra en casi 13.800 millones de años, se ajusta a este modelo, de la misma forma que también encaja el número y la madurez de las galaxias que podemos observar”.
En otro momento de su charla, Hawking recordó que en 1980, más o menos en la época en que él publicó un estudio sobre el instante en que nació el Universo, el Papa Juan Pablo II advirtió a la comunidad científica de que no estudiara el momento de la creación, ya que ése era un momento sagrado. “Estoy contento -bromeó- de no haber sido arrojado a la Inquisición”.
Para terminar, el científico se refirió a la denominada “Teoría M”, que se basa en parte en las ideas lanzadas hace años por un investigador del Caltech, Richard Feynmann. Para Hawking, esta teoría es la única “gran idea” que coincide y puede explicar realmente el Universo que observamos. La Teoría M postula que no uno, sino múltiples universos se crearon de la nada, con todas las posibles historias y todos los posibles estados de existencia. Pero solo en unos pocos de estos estados la vida es posible, y en un número aún menor de ellos puede existir algo similar a la Humanidad. Bromeando de nuevo, Hawking aseguró que “se siente afortunado” de vivir precisamente en este estado de la existencia.
El investigador terminó su conferencia pidiendo, de nuevo, que no dejemos de investigar el cosmos: “No debemos dejar de ir al espacio, por el bien de la Humanidad. No creo que podamos sobrevivir otro millar de años sin escapar de este fragil planeta”.

jueves, 21 de febrero de 2013

Los más increíbles impactos de meteoritos en la Tierra

El último viernes 15 de febrero, un meteorito de unos 15 metros de diámetro atravesó la atmósfera terrestre superando la velocidad del sonido y se desintegró en varios fragmentos que cayeron en territorio ruso. Los pedazos impactaron en zonas de Chelyabinsk, Sverdlovsk y Tyumen, causando unos miles de heridos y destrozos equivalentes al del estallido de un misil.
Recordemos que el impacto de un meteorito ocurre cuando un fragmento de un asteroide choca con el planeta Tierra. Los asteroides son los restos fragmentarios de la formación de los planetas. Se convierten en meteoritos cuando entran en la atmósfera terrestre. Su impacto depende de su tamaño: un meteorito de pequeña envergadura es frenado por nuestra atmósfera y muchas veces cae sin provocar un cráter.

Impactos históricos de asteroides

Dos lagos circulares se formaron simultáneamente en Québec, Canadá hace unos 290 millones de años. ¿La causa? Dos fragmentos de asteroide que chocaron con la superficie terrestre.
Hace unos 212 millones de años, un cuerpo de cinco kilómetros de diámetro provocó un agujero de unos 100 kilómetros. Desde entonces este cráter se ha erosionado por el paso del tiempo y de los glaciares.
El más célebre tuvo lugar hace 65 millones de años. Un asteroide de diez kilómetros impactó el norte de la Península de Yucatán causando una tormenta de fuego, subsecuente enfriamiento y finalmente el calentamiento global que contribuyó a la extinción de los dinosaurios.
El Lago Karakul es el resultado del impacto de un meteorito. El Lago Karakul, cerca de la frontera de China. ©preston.rhea/Creative Commons.
En los últimos años, a través de imágenes satelitales, se descubrió Kara-kul, un lago de unos 25 kilómetros a una altitud de 3.900 metros en Tajikistán, cerca de la frontera china. Es el resultado de un impacto que ocurrió hace 5 millones de años.
Más recientemente – aunque no tanto -, hace unos 3,3 millones de años, un nuevo impacto en Argentina causó nuevas extinciones y una tendencia al enfriamiento planetario.
En el territorio de lo que hoy es Kumasi, en Ghana, existe el lago Bosumtwi. Se trata de un cráter que se llenó de agua naturalmente. Su diámetro es de 10,5 kilómetros y coincide con la caída de un meteorito hace 1,3 millones de años.
Los cráteres de impactos de meteoritos abundan en el planeta. El cráter de un impacto de hace 50 mil años en Arizona. ©Ken Lund/Creative Commons.
Hace 50 mil años, un meteorito de hierro cayó en Arizona, dejando a su paso un cráter que hoy todavía existe de 1,2 kilómetros.
Unos cuantos siglos después, en 1908, un asteroide de unos 50 metros explotó en la atmófera en la región de Siberia, destruyendo un área de unos 2 mil kilómetros. Algunos años después, en 1937, el asteroide llamado Hermes, pasó a una distancia considerable de la Tierra. Sus consecuencias hubieran sido catastróficas.
En 1994 se pudo presenciar desde la Tierra la destrucción del cometa Shoemaker-Levy 9 en Júpiter. La zona de destrucción fue tan grande ¡como nuestro planeta!

El riesgo de un impacto devastador

En los últimos 30 años, la ciencia se ha ocupado de los cuerpos celestes con un mayor énfasis. Más precisamente, departamentos de la NASA se ocupan de investigar cuál es el riesgo de que un asteroide o meteorito vuelva a impactar en la Tierra con consecuencias de alta destrucción y muerte.
Según índices, existe una relación inversamente proporcional entre el tamaño del objeto en cuestión y la frecuencia con que impacta la Tierra. Es decir, que los asteroides de un diámetro aproximado de 1km chocan con el planeta cada 500 mil años en promedio. Impactos más grandes, por ejemplo de un asteroide de 5km, ocurrirían entonces cada 20 millones de años. Un estudio de 2005 de hecho determinó que la posibilidad de que alguien nacido hoy muera debido a una catástrofe de estas características es de 1 en 200 mil.
Sin embargo, debido a que impactos de gran escala han ocurrido hace unos cuantos miles de años, algunos teóricos sostienen que es probable que en los próximos años presenciemos alta actividad de este tipo cerca de nuestro planeta. 

Fuente: http://noticias.tudiscovery.com/los-mas-increibles-impactos-de-meteoritos-en-la-tierra/

jueves, 3 de enero de 2013

GRANDES IDEAS DE LA CIENCIA por ISAAC ASIMOV


Índice



1- Tales y la Ciencia        

2- Pitágoras y el número  

3- Arquímedes y la matemática aplicada       

4- Galileo y la experimentación  

5- Demócrito y los átomos        

6- Lavoisier y los gases   

7- Newton y la inercia      

8- Faraday y los campos 

9- Rumford y el calor      

10- Joule y la energía       

11- Planck y los cuantos  

12- Hipócrates y la Medicina     

13- Wöhler y la química orgánica        

14- Linneo y la clasificación

15- Darwin y la evolución

16- Russell y la evolución estelar
 Leer texto completo en el Link:

UNA ALTERNATIVA AL BIG BANG “El universo no tuvo principio ni tendrá final”

Alan Woods


La publicación de Razón y revolución(*) hace siete años, fue recibida con gran entusiasmo por muchas personas, no sólo de la izquierda, también por científicos y otras personas interesadas en la filosofía y las últimas teorías científicas, como el caos y la complejidad, que en muchos aspectos refleja una aproximación dialéctica a la naturaleza.
Los últimos descubrimientos paleontológicos, en particular el pionero trabajo de Stephen J. Gould (equilibrio puntuado) han modificado de una forma fundamental la vieja visión de la evolución como un proceso lento, gradual que nunca podía ser interrumpido por catástrofes y saltos repentinos. El propio Gould ha prestado un tributo a la contribución de Engels, quien, en su obra maestra, El papel del trabajo en la transformación del mono en hombre, adelantó brillantemente los últimos descubrimientos en la investigación de los orígenes humanos.
Desde que apareció el libro, se han producido toda una serie de avances espectaculares en la ciencia, el más notable es el genoma humano. Estos resultados han demolido completamente las posiciones del determinismo genético que nosotros criticamos en Razón y revolución También han dado un golpe mortal al disparate creacionista que rechaza el darwinismo en favor de los primeros capítulos del Génesis. Ha cortado el terreno a los racistas que intentaban alistarse al servicio de la genética para divulgar sus “teorías” reaccionarias seudo-científicas.
Sin embargo, para algunos la parte más difícil de asimilar de Razón y revolución es la sección dedicada a la cosmología, donde nosotros rebatimos la teoría del Big Bang. El modelo estándar del universo parecía estar atrincherado en una situación aparentemente inexpugnable. La aplastante mayoría la aceptaba de una forma acrítica. Era tan impensable cuestionar esta teoría, como cuestionar al Papa de Roma o a  la Inmaculada Concepción.
La teoría del Big Bang era un intento de explicar la historia del universo a partir de un fenómeno observado determinado, en particular, el hecho de que se puedan ver galaxias retrocediendo unas detrás de otras. Esto ha hecho pensar a la mayoría de los astrónomos que estos grupos de estrellas estaban más cerca en el pasado. Si rebobinamos hacia atrás la película, entonces toda la materia, el espacio y el tiempo habrían surgido a partir de un punto después de una gran explosión, en la que habrían estado implicadas unas cantidades asombrosas de energía.
El modelo cosmológico más aceptado es el llamado modelo inflacionario; el universo nació a partir de una creación instantánea de materia y energía. Es el equivalente moderno del antiguo dogma religioso de la creación del mundo a partir de la nada. El Big Bang supuestamente sería el principio del espacio, la materia y el tiempo. Desde entonces el universo se ha hinchado, desde entonces la materia y la energía se han esparcido en grupos. La expansión potencialmente podría continuar para siempre.
Este modelo ha ido ganando aceptación porque cuenta con varias características importantes que podemos ver en el universo, por ejemplo, que todo parece igual en todas las direcciones y el hecho de que el cosmos parece “llano” (líneas paralelas que nunca se cruzan).
“La idea de la inflación ha tenido una tremenda influencia”, escribe Robert P. Kirshner, un astrofísico de la Universidad de Harvard. “No se ha encontrado ninguna observación que demuestre lo contrario”. Pero añade lo siguiente: “pero eso tampoco significa que sea correcto”. (National Geographic News, 25 de abril de 2002).
En realidad, hay serios problemas con esta teoría y ya los tratamos detalladamente en Razón y Revolución. En particular, las preguntas relacionadas con lo que ocurrió “antes” del Big Bang, que no se pueden responder porque, supuestamente, no existió el “antes” ya que no existía el tiempo. En este sentido, se ha puesto un límite absoluto a la posibilidad de comprender el universo, y deja la puerta abierta a todo tipo de ideas místicas, que durante los últimos años han aparecido en abundancia. Sin embargo, la teoría inflacionaria ha sobrevivido desde su aparición a finales de los años setenta, mientras que los cosmólogos han desacreditado una por una todas las ideas que competían con ella.
Sin embargo, cada vez son mayores los problemas de la teoría. El último apareció en 1998, cuando los estudios de explosiones de estrellas lejanas demostraron que el universo se estaba expandiendo a un ritmo acelerado. Esto fue una gran sorpresa ya que la mayoría de los investigadores creían que, aunque el universo se expandiera para siempre al mismo ritmo o se desacelerara, finalmente, se contraería para producir un “gran crujido”.
La semana pasada, el 25 de abril, Paul J. Steinhardt y su colega Neil Turok de la Universidad de Cambridge, publicaron un artículo en la prestigiosa revista Science, donde lanzaban un serio desafío a la idea aceptada. Los dos científicos han planteado un nuevo modelo para explicar cómo es el cosmos y hacia dónde puede ir. Ellos defienden ¾como nosotros en Razón y Revolución¾ que el universo no tuvo principio y no tendrá final.
Steinhardt y Turok señalan que el modelo aceptado tiene varios defectos. No nos puede decir lo que ocurrió antes del Big Bang o explicar el destino final del universo. ¿Se expandirá siempre o se detendrá y contraerá? Estas son las mismas objeciones que nosotros planteamos en Razón y Revolución.
Ellos proponen que el cosmos atraviesa un ciclo sin fin, de Big Bang, expansión y estancamiento, guiado (todavía sin explicar) por la “materia oscura”. Defienden que es necesario tener en cuenta los recientes descubrimientos que han sorprendido a la comunidad científica, como la observación de que todo en el universo se está alejando a un ritmo acelerado. La aparente aceleración se ha demostrado que es real. ¡El modelo estándar no predice estas características!
Para explicar esto, los astrónomos invocaron la vieja idea de que el espacio contiene la llamada materia oscura que obliga a las galaxias a alejarse. Steinhardt y Turok han puesto esta energía ¾un campo escalar como lo describen matemáticamente¾ en el centro del nuevo modelo. Piensan que la materia oscura guía un ciclo de actividad que incluye un big bang y un período subsiguiente de expansión que deja el universo en calma.
El nuevo modelo ofrece una alternativa aerodinámica al modelo estándar. Trata el Big Bang no como el momento de la creación, sino como una transición entre dos ciclos en un proceso sin fin de renacimiento cosmológico. Según el modelo, al Big Bang le siguió un período de expansión lenta y acumulación gradual de materia oscura. Como la materia oscura es dominante, estimula la aceleración cósmica. Según mantienen los autores la época actual está cerca de la transición entre estas etapas.
En la actualidad, según ellos, el universo está en una fase expansionista y la expansión actual continuará durante billones de años, antes de alcanzar el punto crítico donde el proceso tome una nueva dirección. Aunque todavía hay muchas dudas que deben ser resueltas (en particular la cuestión de esta hipotética “materia oscura”), el nuevo modelo parece ser una gran mejora con relación al existente, que afirma que el Big Bang fue el principio del tiempo, la materia, el espacio y la energía, una concepción mística y acientífica. La nueva teoría parte de que el universo no tiene principio ni final, es infinito tanto en el tiempo como en el espacio.
Steinhardt añade: “En la imagen estándar, se presuponía que el Big Bang es realmente el principio del espacio y el tiempo; antes no había nada y después, repentinamente, de la nada surgió el espacio, el tiempo, la radiación, etc.,”
Aunque es difícil abandonar el modelo estándar, muchos científicos ya son conscientes de sus contradicciones e inconsistencias. Según Steinhardt la nueva teoría “predice todas las características del modelo estándar pero con menos ingredientes”. En realidad, varias características del cosmos se pueden explicar mejor con un modelo cíclico, incluida la geometría del universo, su uniformidad, y en particular, la existencia de la aceleración. Los autores dicen que han discutido sus ideas con otros científicos y han recibido una respuesta positiva aunque “cauta”.
El nuevo modelo es otro ejemplo de la ley dialéctica de la transformación de la cantidad en calidad. Como dijo Paul Steinhardt a la BBC: “Los campos escalares cambian su carácter continuamente. Finalmente, el campo comienza a acumular energía en un punto hasta que repentinamente se vuelve inestable y estalla en materia y radiación, llenando el universo e impulsa el próximo período de expansión”.
Aquí tratamos con unos períodos de tiempo inimaginables. La expansión acelerada se produce a lo largo de billones de años, la materia y la energía se extienden gradualmente a través del universo. Al final, la materia, la radiación e incluso los agujeros negros se extienden tanto que parecen haberse disipado casi en la nada, dejando tras de sí un universo enorme que está virtualmente vacío.
“En este punto del ciclo, las partículas de materia se alejan tanto, se alejan unas de otras tan rápidamente, que ya no pueden interactuar y están en efecto separadas en universos distintos”. Steinhardt y Turok llaman a este vacío el “gran crujido”. El vacío desencadena la materia oscura para materializar la materia y la radiación en otro Big Bang, repitiendo el ciclo de expansión”. (National Geographic News, 25/4/2002).
Este modelo pone fin al disparate de la creación del universo a partir de la nada:
“En este nuevo dibujo proponemos que el Big Bang no es el principio del tiempo, sino que sólo es la última de una serie infinita de ciclos, en los cuales el universo pasa a través de períodos de calentamiento, expansión, enfriamiento, estancamiento, vacío, y después una nueva expansión”. (BBC).
La imagen del universo presentada aquí está totalmente de acuerdo con las teorías del materialismo dialéctico, el cual afirma que el universo es infinito, eterno y está en constante cambio. Esto no excluye en absoluto la posibilidad de un Big Bang. En realidad, según ellos probablemente se han producido muchos big bangs. Pero lo que sí excluye es que la materia (o energía) puedan crearse a partir de la nada (como implica la teoría del Big Bang) o que se pueda destruir.
Por supuesto es muy difícil resolver los problemas que plantea un universo infinito. El escritor de cosmología Marcus Chown dice que será muy difícil llegar a tener un modelo final del universo. Es bastante honrado al reconocer los problemas implícitos: “La historia de la cosmología es la historia de nuestro ser completamente equivocada. Con eso quiero decir que la cosmología es la más difícil de todas las ciencias; estamos sentamos en este minúsculo planeta en medio de este vasto universo, no podemos ir a ninguna parte y hacer experimentos, lo único que podemos hacer es captar la luz para ver lo que ocurre y deducir algunas cosas sobre el universo”.
A pesar de esto, los científicos continúan descubriendo los secretos del universo y la naturaleza. La historia de la ciencia es la historia del avance de la humanidad, de la ignorancia al conocimiento, del error a la verdad. Esto por sí mismo es un proceso dialéctico, donde cada generación llega a una teoría que explica muchas cosas. Pero en determinado momento, hay pequeñas irregularidades que contradicen el modelo aceptado. Esto finalmente provoca su caída y sustitución por un modelo nuevo, que al final también es sobrepasado.
En este sentido, el conocimiento humano penetra más y más profundamente en los secretos del universo. Y este proceso no tiene final. Nunca llegará el día en que la humanidad pueda decir: “Sabemos todo”. El universo es infinito, como lo es el proceso del conocimiento humano, que inevitablemente se produce mediante una serie de errores, o para ser más exactos, de verdades parciales.
La nueva teoría debe, por supuesto, ser demostrada con la observación. Hay formas de hacerlo. Por ejemplo, las ondas gravitacionales, una característica del universo planteada por la relatividad general y que tendrían una forma diferente en estos dos modelos. En un universo cíclico no habría ondas gravitacionales con longitud de onda larga, mientras que sí las habría en un universo inflacionario.
De este modo, midiendo las ondas gravitacionales y las propiedades de la “materia oscura”, se aclara el camino a favor de una y otra teoría. Se está intentando medir y caracterizar las ondas gravitacionales, pero seguramente pasarán años hasta tener un dato útil. El satélite Plank, que lanzará la Agencia Espacial Europea en 2008, puede que ayude a resolver esta cuestión.
Es muy pronto para decir si se verificarán todos los detalles. Sin embargo, lo que es cada vez más evidente son las deficiencias de la teoría del Big Bang y por esa razón continúa la búsqueda de una alternativa. Independientemente de si la teoría es corroborada en todos sus detalles, el método utilizado por sus autores ¾un método materialista y dialéctico¾ es obviamente correcto. Y como correctamente escriben en Science: “El árbitro final será la naturaleza”.

(*) Razón y revolución, ver tambien aqui en Ciencia Popular.

miércoles, 2 de enero de 2013

"Eventos para levantar los ojos al cielo en 2013"


21 de enero: conjunción entre la Luna y Júpiter. La Luna, con un 78% de iluminación, pasará a menos de un grado al sur de Júpiter, siendo la conjunción entre los dos objetos más cercana hasta el año 2026.

2-26 de febrero: 'planeta invisible'. Durante este período Mercurio, planeta difícil para observar por su cercanía al Sol, estará lo suficientemente alejado de nuestra estrella para ser visible justo después de la puesta del astro solar. El 8 de febrero el planeta pasará a menos de 0,4 grados de Marte. Su luminosidad será bastante alta hasta el 16 de febrero y disminuirá rápidamente después.

10-24 de marzo: el cometa PANSTARRS. Se espera que en este período el cometa, descubierto en 2011, presentará un buen espectáculo poco tiempo después del anochecer, pasando muy 'cerca' de la Tierra y el Sol: a solo 45 millones de kilómetros. El 12 de marzo se podrá ver a 4 grados a la derecha de la luna creciente.

25 de abril: eclipse lunar parcial. Será un eclipse pequeño en el que la Tierra tapará un poco menos del 2% del diámetro de la Luna. La mejor vista se podrá tener en el hemisferio oriental (Europa, África, Australia y una gran parte de Asia).

9 de mayo: 'anillo de fuego'. Un eclipse solar cuando el cono de sombra de la Luna no llegará a la Tierra, y veremos como el Sol formará un tipo de ‘corona’ alrededor de la Luna, que aparecerá un 4,5% más pequeña que el disco del Sol. El eclipse se podrá observar desde el norte de Australia, la parte este de Papúa Nueva Guinea y las vecinas Islas Salomón. Desde los Hawái se verá un eclipse parcial cuando la Luna cubre unos 32% del disco solar.


24-30 de mayo: 'baile de planetas'. Mercurio, Venus y Júpiter protagonizarán todo un espectáculo en la parte noroeste del cielo, cambiando sus posiciones notoriamente de una noche a otra. El 28 de mayo Venus pasará a 1 grado de Júpiter, brillando seis veces más que este.

23 de junio: Superluna. Ese día la Luna aparecerá muy grande al estar a la menor distancia de la Tierra en 2013 (unos 356.991 kilómetros). Los días posteriores se esperarán marejadas fuertes.

3 de noviembre: eclipse híbrido de Sol. Un eclipse bastante atípico que se produce cuando este fenómeno cambia rápidamente de anular a total.

Mediados de noviembre hasta diciembre: el cometa ISON, descubierto en 2012 por dos astrónomos 'amateur' rusos, va a pasar el 28 de noviembre a 1,2 millones de kilómetros del Sol, lo que hará posible observarlo de día. Se cree que podría ser uno de los cometas más observados de la historia.

Diciembre: 'lucero del alba'. Durante todo ese mes Venus será tan brillante que se podrá ver hasta unas tres horas después del amanecer a principios de mes y hasta una hora y media a finales en víspera ya del siguiente año. No volverá a ser tan brillante hasta 2021.

13-14 de diciembre: Lágrimas de San Lorenzo. Se espera que este año la intensidad de la lluvia de meteoros de las Perseidas, también conocidas como Lágrimas de San Lorenzo, alcance hasta 120 meteoros por hora.

* Texto completo en: http://actualidad.rt.com/ciencias/view/82710-eventos-levantar-ojos-cielo